CONOCER A JESÚS EN EL EVANGELIO
ENCUENTRO CON JESÚS EN EL EVANGELIO
El
“encuentro con Jesús en el Evangelio”, es un método que nos permite tener
contacto con el Evangelio, y conocer de forma sencilla la persona de Jesús, así
como los apóstoles tuvieron contacto de forma directa con Jesús, con este método
nos permitirá tener ese mismo encuentro con la persona de Jesús, ya que, para
crecer en el conocimiento de Jesucristo, nos comprometemos a tener este
encuentro en el Evangelio de manera
habitual y a aplicarlo en nuestra vida.
Muchas veces la noción de encuentro se
utiliza para aludir a una reunión o una entrevista entre varias personas que se
juntan con el objetivo de tratar un tema. Pero en nuestro cosa es encontrarnos
con la persona de Jesús. Expresa una pasión, una
decisión, un compromiso asiduo. Es un trabajo serio, regular, ordenado, que
compromete nuestra inteligencia y nuestro corazón.
El Espíritu
Santo trabaja en perfecta
unión con el Padre Celestial y Jesucristo, y desempeña varias funciones para
ayudarnos a vivir en rectitud y recibir las bendiciones del Evangelio. Él “da
testimonio del Padre y del Hijo” y
revela y enseña “la verdad de todas las cosas”, bajo la acción del Espíritu
Santo, para dejarnos configurar en Cristo, hoy en día, en su misión, a través
del Espíritu.
Del Evangelio (de la Escritura): de la persona de
Jesucristo, a través del carácter sacramental de la Palabra, en la totalidad de
la Escritura. Historia de la vida, doctrina y milagros de Jesucristo, contenida
en los cuatro relatos que llevan el nombre de los cuatro evangelistas y que
componen el primer libro canónico del Nuevo Testamento. Narran la vida de Jesús, su muerte y su
resurrección. Cada uno tiene su símbolo, abreviatura y característica.
Encuentro: Jesús de Nazareth, hijo de Dios, falleció en la
cruz, a las 3 de la tarde de un viernes, luego de que fuese juzgado y condenado
a ser ejecutado. Tras horas de agonía, finalmente se cumpliría el designio
divino: que el moriría para borrar nuestros pecados. De acuerdo a la
historia bíblica, a los tres días, Jesús resucitó de entre los muertos y
ascendió al cielo, para estar al lado del padre.
Sabemos que estos son los dos momentos cruciales en
esta etapa del final de la presencia de Jesús en la tierra (presencialmente) y
que basan la conmemoración que hacen los fieles en Semana Santa. Sin
embargo, existen otros acontecimientos muy importantes que se recuerdan en
la Semana Mayor y que hacen parte de la historia completa del proceso de
Pasión y Resurrección de Jesús.
La vida pública de Jesús, nos cuenta los hechos
durante su existencia, y parte de sus obras, enseñanzas, y demás, como también
se tomó como base su nacimiento una nueva cronología. Jesús es el hijo de Dios
y la Virgen María. Y su vida la conocemos por relatos de la Biblia donde se
tiene una visión estable sobre su papel y las obras que él hizo. El ángel
Gabriel fue enviado donde la Virgen María, la cual le dijo que tendría al hijo
de Dios. También, que la acompañaría José de Nazarét, huida a Egipto, primeros
años, Bautismo de Jesús, predicación y milagros, la última cena, muerte y
resurrección.
Lo que impacta
de la vida de Jesús: Una de las
razones por las que Jesucristo es tan importante para aquellos que con
sinceridad tratan de seguirlo es que todos cometemos errores y necesitamos el
don del arrepentimiento que se logra mediante la Expiación. Cuando tropezamos y
caemos, Satanás quiere que pensemos que no somos lo suficientemente buenos para
levantarnos y volver al camino correcto.
El poder de la expiación de Jesucristo está al
alcance de cada uno de nosotros, pero somos nosotros los que tenemos que
escoger dejar que surta efecto en nuestra vida. Imaginen que le dan un regalo
especial a un amigo; algo que él en verdad necesita y que ustedes han preparado
con gran sacrificio; y luego que su amigo les responda: “Gracias, pero
realmente no quiero tu regalo”. ¿Cómo se sentirían?
Los llamados: Hoy nos podemos preguntar, ¿cómo es mi vida
apostólica? Puede parecer algo muy difícil, pero Cristo jamás nos pediría algo
imposible o algo que no pudiéramos alcanzar; hoy nos pide que seamos fieles,
coherentes con nuestras vidas, pues es así como podremos hacer el mejor y más
efectivo apostolado. Cuando los demás nos vean, que sepan que fuimos escogidos
a partir del bautismo, pues es allí que nos llama para que seamos sus hijos y
demos testimonio de Él; y que ratificamos con el sacramento de la confirmación
cuando aceptamos y nos comprometemos a llevar una vida según lo que Él nos
pide, haciendo uso de nuestra libertad y amor recíproco.
Comentarios
Publicar un comentario